jueves, junio 25, 2015

Juego de Cambios



Hace poco terminó la quinta temporada de la serie juego de tronos y como casi todas las temporadas de esta serie, no dejó indiferente. Personalmente recuerdo cuando hace unos meses comenzó. La gente estaba emocionada por verla y me decían que porqué ni me había molestado en verla. La verdad es que tampoco me arrepiento demasiado de no haberla empezado con los demás y visto lo visto debí, quizá, no haberla comenzado nunca. Y sé que a muchos de vosotros os va a interesar poco o nada lo que diga pero como seguidor de la saga literaria uno llega a un punto en que se pregunta qué tipo de dios permite semejante maltrato a esos personajes que tanto enganchan en los libros. La respuesta es sencilla: el dios del dinero.
            Y es que un poco mi indignación viene de eso. La saga de las novelas tiene unos personajes muy bien construidos, con una gama de grises que hace poner en duda constante la moralidad, las líneas del bien y del mal. Cuestiones éticas y sociales candentes en un marco fantástico medieval. Por otra parte, a esto se le añade una excelente trama, subtrama, hilos narrativos de diferentes personajes cuyas ambiciones los apartan de los segundos puestos para hacerlos protagonista. Donde nadie o casi nadie está libre de que su muerte le llegue antes de tiempo y que donde nadie está en un sitio de favor ni si quiera con títulos nobiliarios excesivamente ostentosos. Es cierto que los libros pecan de otras cosas. De excesivas descripciones de sexo y comida. De momentos en que algunas tramas se paran y apagan de una forma aburrida y casi predecible para luego repuntar pasado un tiempo de forma impactante y sorprendente. Pondría ejemplos y daría detalles pero entiendo que esta saga en particular quizá sea bastante conocida y no quiero hacer spoiler a ninguna de las personas que me leen, por lo que intentaré no dar muchos detalles. No obstante si se me habla en privado, por comentarios y demás, estaré encantado de responder a cuestiones y dar más detalles.
            Volviendo al tema, muchos personajes que en los libros tienen una complejidad tremenda se quedan planos y anodinos en la serie. El exponencial y atractivo que presentan se ven reducidos a poco más que lo que pueda aportar su apellido, su polla o sus tetas. Hay casos que es para llevarse las manos a la cabeza y preguntarse porque le gustaría a alguien maltratar de esa forma a ciertos personajes que son buenos y complejos. Hay casos más flagrantes que otros y no hablo de cambios de nombres a personajes, exclusión de personajes importantes en la saga o invención de personajes completamente irrelevantes cuya mera función es enseñar sus partes, hablamos de desconsideraciones a la esencia misma de la persona ficticia. Ese ser que sufre, ama, o se le mata de forma absurda para cumplir unos objetivos más elevados que su propia existencia. Y es que a veces… el espectáculo debe continuar pero… ¿A qué precio? ¿Era necesario maltratar así a los personajes? Ya me quejé en la segunda temporada cuando pasaban cosas que me hicieron temblar por lo excéntrico de la situación. Situación que ni se puede uno imaginar leyendo los libros. Quizá me sienta un poco decepcionado pues buscaba una adaptación más o menos fidedigna a los libros y cada vez más está siendo una “libre” interpretación de los mismos. ¿Se debería avisar de estos casos? ¿Un cartel enorme diciendo… basado en las novelas de… o adaptación de los libros? Realmente en este tema no me atrevo a meterme mucho pues no recuerdo bien como se vendió la serie en su principio. En cambio me acuerdo de la ilusión que la empecé. Recuerdo ver diez veces el primer capítulo: yo solo, con mis amigos, con mi familia, con otros amigos… y la verdad es que la primera temporada no defraudó. Pero… bueno… cada uno que juzgue como buenamente pueda.
            Y es que a estas alturas del cuento, está claro que todo vale. Importa vender, generar unas expectativas en el consumidor, dejar que “se filtren” capítulos y cosas para mantener a la audiencia enganchada. Hemos llegado a pervertir la cultura y vender nuestra propia obra para usos comerciales. ¿Hasta qué punto es esto bueno? Por una parte pienso, bueno, sin la “adaptación” de ciertas cosas al cine o la televisión ese tipo de cultura jamás hubiera tenido tantísima difusión. Véase el caso este, o cosas más “frikis” que ahora son vistas como normales: superhéroes, vampiros, hombres lobos, mutantes, zombis… Pero por otra vuelve a surgir la pregunta de siempre ¿a qué precio se ha conseguido esto? ¿Mereció la pena? Yo por mi parte intento ver el caso de Juego de Tronos, quizá un poco tarde, como dos productos completamente diferentes para no llevarme decepciones. Por una parte está la serie, simplificada y tratada desde una perspectiva audiovisual. Con tramas, personajes, “cosas” nuevas que en la serie ni se dicen, se intuyen o se tratan de refilón. Una visión distinta que… espero, no lleve a una misma conclusión que en los libros. Por otra parte, los libros profundizan más en los personajes, las tramas, los arcos narrativos a cambio de tragarte bastantes páginas de tostón, morcillas o perro cocinado en su salsa como acompañamiento. Supongo que para gustos… los sabores.

martes, junio 09, 2015

La lucha por la vida



Hace poco leía la noticia que el famoso físico Stephen Hawking planteaba la posibilidad de un suicidio asistido y gracias a esto el debate acerca de la eutanasia saltó a la mesa de nuevo. Quizá sería fácil hablar sobre el tema y cómo esto puede influirme o alterar a un entorno cercano. Pero me gustaría tratar otro punto de vista que no se tiene tan en cuenta. Se habla mucho de las personas que pierden la esperanza por la vida, que quieren huir de un mundo cada vez más acabado y corrupto (discutible, no creo que el planeta tenga nada que ver en esto), pero apenas se habla de las personas que a pesar de sus circunstancias le echan arrojo y siguen luchando por vivir una vida plena. Personas como el famoso científico cuya situación podría ser el motivo para muchos de tirar la toalla pero cuya capacidad mental nos ha dado un ejemplo de vida a todos.
            Y no es este el único caso que se puede destacar. Sin irnos más lejos en España tenemos ejemplos de superación de la misma índole. Hace poco tuve la oportunidad de asistir a unas charlas donde el guionista Javier Olivares hablaba de su difunto hermano, y de cómo trabajó hasta el final en algo que creía y le gustaba. En palabras del guionista, su hermano escribía guiones parpadeando ya que padecía de ELA. Otro caso que quizá a cualquier otro le habría permitido abandonar, dejar todo lo referente al trabajo y dedicarse a vivir la vida mientras luchaba contra su enfermedad, pero no fue así.
            Esto me hace reflexionar acerca de la otra parte de las personas que sufren algún tipo de discapacidad física que les haga pensar el suicidarse. Personas que a pesar de tener un panorama desalentador, echaron los restos y siguieron adelante contra viento y marea. Quizá algunas personas se pregunten de donde puede provenir esa fuerza, esa energía por no dejarlo todo y dejar de sufrir. Desde mi punto de vista el mayor problema está en la cabeza de cada uno. Personas con menos no han aguantado la presión mientras que otras solo inspiran a los más débiles para seguir luchando. Una buena cabeza para controlar esos sentimientos negativos y ver todos los puntos posibles es muy importante para no perder la esperanza en casos semejantes. Morir, vamos a morir todos. Si puedes aprovechar para seguir aportando con tu experiencia y punto de vista, ¿por qué adelantar acontecimientos?
            En mi opinión creo que se hace poca prensa acerca de estos casos que parecen ser minoría en una sociedad más dispuesta a dejar pasar las cosas que a afrontarlas. No nos engañemos, cualquiera de nosotros al que se nos plantee un panorama semejante dudaríamos, como poco, en cualquier posibilidad que se nos planteara. Y más teniendo en cuenta el sufrimiento físico y mental que puede traer una enfermedad semejante. Si se me pregunta por mi experiencia debo decir que soy demasiado cabezota y no quiero que la muerte se salga con la suya una vez más. Este pensamiento de rebeldía ha sido muchas veces un motivo importante para seguir adelante cuando la esperanza o la ilusión se apartaban de mi lado.  Me gusta luchar por causas imposibles porque a veces, esas causas consiguen salir adelante y triunfar donde todo el mundo veía en ellas una causa perdida. A veces la muerte no se sale con la suya. Pero incluso si consigue salirse con la suya, ¿por qué no hacerla rabiar y esperar un poco? A fin de cuentas, ella puede esperar.

Ya llega el verano

Y con ello querido lector, más actualizaciones, más proyectos y más cosas para hacer. La verdad es que este último cuatrimestre en la universidad he tenido mucho lio además de que mi situación personal también ha sido un tanto... ajetreada. Pero aún así hay esperanza. Pronto comenzaré a traer más contenido al blog, a la par de anunciar oficialmente que ando trabajando en una novela de ficción. Para más detalles... esperar a la próxima actualización.

viernes, mayo 08, 2015

Inquisición en la era de los dragones



La verdad es que quería iniciar esta sección con algo lo suficientemente épico y relevante como para que mereciera la pena iniciar esta sección. Y creo que al final lo he encontrado. Algo que merezca la pena encabezar la lista de la sección crítica de mi blog. Hablo del videojuego “Dragon Age: Inquisition”.
Antes de nada, querido lector, debo advertirte que se hablará del juego y de la saga en profundidad. O al menos en la profundidad que mi experiencia y el formato blog nos permiten. En otras palabras, esto es una advertencia de Spoilers, así que date por avisado.
Si estás leyendo esto es que o te dan igual los spoilers, o no sabes lo que son o te has pasado los  juegos. Sea como fuere, bienvenido. Aunque la tarea que se pone por delante es complicada, pues se puede abarcar mucho y tampoco es cuestión de hacer un artículo de opinión. Mi idea con esto es dar un par de pinceladas brevemente sobre el juego, y si alguien quiere añadir algo, o debatir para eso están los comentarios del blog.
La saga del Dragon Age comienza allá en el año 2009 siendo la sucesora espiritual de otro gran juego de rol: Baldur´s Gate. Aunque la compañía de ambos juegos, Bioware, creó los NeverWinter Nigth´s que guardaban parecido y relevancia con el juego anteriormente mencionado parece ser que no le dieron la categorización que se merecían. A mi juicio, otro gran juego que extrapola de buena forma los juegos de rol de mesa de Dungeons and Dragons. A pesar de todo y volviendo al juego que nos ocupa, el Dragon Age no es parte de un escenario de D&D ni semejante, sino que es un mundo propio y aparte en el que nos sumergimos de lleno gracias a la acción y el guion del juego como ya pasó 2 años antes con el Mass Efect. Por una serie de circunstancias, nos vemos ingresando en la orden de guerreros consagrados a parar las invasiones de los engendros tenebrosos. Y ahí empieza todo. Para intentar evitar no destripar todos los juegos, diré que las tramas políticas, religiosas, con la amenaza real de la invasión de los engendros, hacen que el juego te arrastre más y más hacia la historia, casi sin importar demasiado las casualidades que te llevan a conocer a ciertos personajes, a profundizar en la historia del mundo o a plantearte un por qué a mí.
Si bien es cierto que comparte muchas similitudes con su mentor futurista, Dragon Age se diferencia del Mass Effect por ser más rol puro, con una toma de decisiones en la creación de tu personaje que recuerdan más a esos juegos de tableros de los que hablábamos antes. Mucho más comercial, sin duda, ya que el abanico de posibilidades es sin duda, reducido en comparación con lo que podía ser un Neverwinter. Por otra parte, el tratamiento de los personajes es igual de completo que en Mass Effect, ya que cada uno de los compañeros que pueden ayudarte a hacer frente a la ruina de los engendros tenebrosos, también te da pinceladas sobre regiones del mundo, su cultura, la forma de pensar de los personajes y muchas veces debes luchar para que las pasiones o traiciones no salpiquen tu propósito final.
En la segunda entrega de la saga Dragon Age, nos encontramos con una historia extrañamente diferente a la del primer juego, pero con su repercusión parecida. En este caso encarnamos al primogénito de una familia que huye de aquello que tu luchas en el primer juego. Y mientras tu “otro” yo se desloma solucionando los problemas, tu nuevo protagonista prospera en una nueva ciudad, en otro continente descubriendo poco a poco los entramados y el funcionamiento de la nueva ciudad. Y en mitad de un juego que empiezas a comprender donde la gente sospecha de ti por hacerte famoso en una ciudad extranjera, se desata el desencadenante. Un desencadenante que te obliga a tomar partido por un bando u otro. Como defensor de una de las creencias religiosas, o a favor del grupo de la gente practicante de la magia.
Y años después comienza la tercera entrega. Años después tanto en el juego, como en la vida real ya que el Dragon Age: Inquisition sale a finales del 2014. En este juego, al menos, el follón te lo comes al principio del juego y no casi al final como pasaba en el dos. Tras los acontecimientos de ambos juegos, varios representantes de unos y otros bandos se reúnen para hablar de la tenue paz que se mantiene. Entonces todo vuela por los aires y resulta que tú eres el único superviviente y encima, tienes amnesia. Maravillosa forma de empezar de nuevo. Para poner orden al creciente caos y malestar que se genera, un pequeño grupo reducido de personas, algunos personajes de otros juegos anteriores, se crea la inquisición. Exacto mi querido lector, de ahí viene el nombre del juego. La inquisición tendrá que hacer frente a los problemas que han surgido de la explosión, las muertes y las tramas que llevaron a que todo volara por los verdes aires.
Personalmente, de los tres juegos creo que Inquisition es el mejor de los tres. Por su historia, sus tramas, y el mundo abierto que se incorpora a esta entrega que hacen alargar la experiencia de juego en un montón de horas. Lo que es de agradecer, ya que parece que tenemos que acostumbrarnos con pagar una barbaridad de dinero por un juego y pasárnoslo a las 8 horas sin posibilidad muchas veces de una reutilización. Cada sub-trama que puedes tratar antes que la historia principal, repercute en el mundo de una forma u otra. Varric y el lirio rojo, puede ser un ejemplo de esto. El apartado técnico es alto, pero se podría mejorar. Algunas texturas o comportamientos de la IA aún podrían mejorarse mucho, pero en comparación con los juegos anteriores son bastante buenos. También es cierto que no he podido tirarlo al 100% de sus capacidades así que si hay alguien que esté en contra de mis palabras, espero que me disculpe. La historia, como siempre, buena. Cierto es que hay algunas cosas que aparecen de forma demasiado gratuita, o son poco creíbles. El enfrentamiento final con la fortaleza voladora, el desgarro de la fortaleza de los guardias grises o incluso las avalanchas que se provocan para parar al ejército que te “sorprende” en el primer ataque son algunas cosas que te hacen quedarte con cara de bobo. No obstante, la grandilocuencia de dichos acontecimientos y su encaje en la historia principal hace que se “disculpen” un poco esas cosas. La mayoría de personajes también tienen su pasado y su profundidad. Algunos es cierto que los conoces en otras entregas y son cosas meta-narrativas algo con lo que supongo que juegan también un poco con ello. Si no… ¿Qué sentido tendría traer personajes pasados tantos años a lugares del mundo tan diferentes?
Con todo deja una buena sensación el acabado. También es cierto que la forma en la que acaba no sólo deja abierta la puerta a una cuarta entrega, sino que también deja entrever el tamaño del enemigo al que te enfrentas y la escalada de poder brutal a la que deberás afrontar. No obstante es peligroso jugar a tan alto niveles, pues las cosas se pueden descontrolar un poco. A mi parecer. Pero… no quiero aventurarme a posibles tramas de dioses y poderes divinos.